Un nuevo tipo de erosión (La Nación, 05/03/09)

El Diccionario de la Real Academia Española define la erosión como el desgaste o destrucción producidos en la superficie de un cuerpo por la fricción continua o violenta de otro. Continua o violenta. Aunque en el mapa de la política argentina bien podría servirnos la disyunción incluyente: continua y, a la vez, violenta. Pues esto es precisamente lo que sucede con la “roca madre” kirchnerista: la tensión sostenida, producto de consensos forzados y medidas impopulares, ha generado un proceso de corrosión a la vez permanente e increíblemente violento.

En lo que va de esta gestión presidencial, la disposición del relieve parlamentario ha cambiado notablemente: cuatro senadores -Reutemann, el más reciente-, casi dos decenas de diputados y tres provincias gobernadas por radicales K han desgastado su vínculo con el Frente para la Victoria y han volado para posarse en otros bloques.

Hay diferentes tipos de erosión: hídrica, eólica, glaciar? y política, dependiendo del agente que produzca el desgaste. Pero lo que tiene de particular este proceso de transformación es que el propio bloque originario es el que produce la fricción hacia el interior compuesto por sus miembros. Es como si el kirchnerismo tomara una lima y escamara a sus propios integrantes.

Indudablemente, todos los partidos políticos tienen su pequeña lima que, con el paso del tiempo, desencadena movimientos geológicos.

La diferencia está en la dureza de su núcleo y en la intensidad del proceso erosivo. No es lo mismo intentar pulir un diamante que una piedra caliza. Y cuando el partido en cuestión es una aglomeración inestable de sedimentos blandos y la lima que lo carcome está hecha de conflictos estructurales, como la tensión con el campo o la reforma previsional, la erosión se hace presente a modo de aludes y avalanchas. No es un desgaste natural: los factores han intervenido de forma exagerada.

Una vez transformado el relieve, el proceso es, por lo general, irreversible. La gran pregunta es, entonces, cómo ocultar los huecos y las grietas que se han formado. La respuesta ideada por la roca madre (el kirchnerismo) es simple: retrotraer la labor legislativa al mínimo y evitar todo tipo de conflicto con los agentes de corrosión externa, la oposición. Es una palabra: hibernación del Congreso en un año de elecciones legislativas, no sea cosa de dejar dos flancos vulnerables. Lo que la roca madre parece no comprender, o tal vez haya dejado pasar, es que pertenece a un paisaje más amplio, un sistema político nacional que no habrá de permitir su letargo, pues con ello se lacera la democracia nacional. Espaciar las sesiones y tratar proyectos poco trascendentes para maquillar una crisis estructural sólo contribuye a corroer el libre juego democrático que desde hace 25 años nos hemos empeñado en sostener, y a demorar la solución de cuestiones urgentes, dos lujos que no nos podemos permitir, a menos que queramos que se erosione la totalidad de la política nacional hasta el nivel de la desertización.

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3 comentarios

  1. Julio - 23.03.2009 - 09:36 (Responder)

    Me gustaría saber cuantos proyectos tiene como prioridad este gobierno hasta junio,me parece que van a ser más que todo el año pasado y el ultimo año de Nestor Kirchner.La idea pues es ganar tiempo pero después esta el escollo más duro que es el pueblo que ha esta altura esta cansada de tener una sola campaña.

  2. valentin - 10.06.2009 - 20:38 (Responder)

    esta pagina
    esta muy buena
    me encanta
    y me rrrrrrrrrrrrreeeeeeeeeee
    guasta
    haaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa…………………………….
    chauu besos……………..

  3. alfredo viña - 08.07.2009 - 21:17 (Responder)

    me interesa su personalidad, quisiera saber si llego a la politica partidaria en estado “virgen” o si tuvo aunque mas no sea una militancia light, si asi fuera en q agrupacion.
    iensa q estos casi cuatro años q faltan para finalizar su mandato los pasara en un monobloque o np afectuosamente alfredo viña

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